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b'Los ensayos traducidos y recopilados en el presente volumen tienen diversos objetos, pero demuestran una verdad de la cual el autor ha estado siempre convencido: que concierne al historiador del Derecho, el cual no desea ser solo un erudito coleccionista de fragmentos del pasado, sino desarrollar un rol eminentemente cr\xedtico.Esto es ampliamente demostrado por los tres temas asumidos como los pilares de este libro.La propiedad, instituto que consideramos fundada en una monta\xf1a rocosa, pero que hoy se manifiesta en una variada gama de manifestaciones, tanto que, actualmente, estamos habituados a preferir el plural al singular y referirnos a las propiedades.La constituci\xf3n, fundada indudablemente en valores, pero que debe ser continuamente interpretados por las cortes constitucionales a la luz de las posibles variaciones en el tejido de los valores, en las costumbres del pueblo, con la probable modificaci\xf3n y extensi\xf3n de los derechos fundamentales del ciudadano. En esta perspectiva, el rol de las Cortes Constitucionales es inventivo, en el sentido del verbo en lat\xedn invenire, y consiste en una continua b\xfasqueda y encuentro al interior de las ra\xedces y valores de una determinada comunidad.La globalizaci\xf3n jur\xeddica, hoy en continua expansi\xf3n, muestra que el Derecho de los Estados no es m\xe1s capaz de regular adecuadamente con leyes una realidad econ\xf3mica tendente a la universalidad y compuesta de hechos econ\xf3micos y t\xe9cnicos completamente nuevos. Un examen del Derecho moderno, de los mercados financieros lo demuestra plenamente con el fen\xf3meno nuevo de la desmaterializaci\xf3n de la noci\xf3n de bien.Espero vivamente que los j\xf3venes juristas latinoamericanos puedan encontrar algo de enriquecimiento en mis p\xe1ginas, traducidas en el espl\xe9ndido idioma espa\xf1ol.'