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b'Manuel Gonz\xe1lez Prada: P\xe1ginas libres.Estudio cr\xedtico de Rufino Blanco-Fombona.Ep\xedlogo de C\xe9sar Vallejo.Ediciones Letra Dorada, 2022.Jos\xe9 Manuel de los Reyes Gonz\xe1lez de Prada y \xc1lvarez de Ulloa (Lima, 1844-1918): poeta, ensayista y pensador anarquista, una de las mentes m\xe1s brillantes e influyentes en el Per\xfa entre finales del siglo XIX y principios del XX. Su trabajo tuvo enorme influencia en escritores, poetas y pensadores de la vanguardia peruana, como Abraham Valdelomar, C\xe9sar Vallejo, Jos\xe9 Mar\xeda Eguren, V\xedctor Ra\xfal Haya de la Torre y Jos\xe9 Carlos Mari\xe1tegui.Brillante incursi\xf3n la suya en esta prosa de largo aliento y bien acompasada, de \xabfrases duras y fr\xedas como la hoja de una espada\xbb, sobria y \xe1gil, serena y a la vez movida por im\xe1genes que como olas hacen saltar el esp\xedritu y el coraz\xf3n del lector, cl\xe1sica mas no clasicista, del tipo de lo cl\xe1sico de siempre, que no pasa de moda porque nunca se rebaja a serlo; con la dosis justa de ret\xf3rica que daba fuerza a su discurso sin disfrazarlo, sin profanar jam\xe1s su hermosa y a menudo amarga desnudez. Fiel heredero de la tradici\xf3n grecorromana, su m\xe1rmol no es el de Paros ni el de Carrara, sino el del Siglo, el de su propio tiempo, que se le ofrec\xeda con la naturalidad con que se ofrece una mujer que sabe amar. Por diferenciarse de sus contempor\xe1neos se le llam\xf3 \xabel menos peruano de nuestros escritores\xbb; esto quer\xeda decir en realidad que era el menos espa\xf1ol, pues lo peruano en literatura apenas empezaba a vislumbrarse con la obra de este coloso que vociferaba como un viejo profeta, contra lo viejo.En esta obra cl\xe1sica americana, se nos presenta \xedntegro Manuel Gonz\xe1lez Prada, con toda su sinceridad, su entereza, su honradez. Desde la esfera literaria, que era la suya, se nos revela en toda su dimensi\xf3n cuando dice: \xabSea cual fuere el programa del C\xedrculo Literario, hay tres cosas que no podemos olvidar: la honradez en el escritor, la verdad en el estilo y la verdad en las ideas. [] s\xf3lo con la honradez en el escritor, s\xf3lo con la verdad en los escritos, haremos del C\xedrculo Literario una instituci\xf3n \xfatil, respetable, invencible\xbb. Pero tambi\xe9n con sus dudas, sus amarguras y su desaliento: \xabLas frases hom\xe9ricas Tierra-madre, dulce vida \xbfson ilusiones de poetas, o hay instantes en que saboreamos la dulzura de vivir y contemplamos a la Tierra como buena y amorosa madre? Tal vez; pero en el combate diario, en casi todas las horas de nuestro desaliento, pensamos como Lucrecio: Si los dioses existen, se bastan a s\xed, gozan tranquilamente de su inmortalidad sin acordarse de nosotros\xbb, dice en el entierro de Luis M\xe1rquez. No hay en su escritura pose ni palabra vana: s\xf3lo el hombre desnudo con su verdad.\xabChispea en sus ojos videntes un diamante pr\xf3cer. Y me acuerdo de aquella Biblia de acero que se llama P\xe1ginas libres. Y creo envolverme en el incienso de un moderno retablo sin efigies\xbb (C\xe9sar Vallejo).'