{"product_id":"noche-de-luciernagas-francisco-atencia-gomez","title":"Noche de luciérnagas | Francisco Atencia Gómez","description":"Francisco Atencia Gómez\u003cbr\u003e\n\u003cstrong\u003eNoche de luciérnagas\u003c\/strong\u003e\u003cbr\u003e\n\nEditorial Torcaza\u003cbr\u003e\n\u003cp style=\"color:red\"\u003e\u003cstrong\u003eLibro disponible en 5 dias hábiles.\u003cbr\u003e\u003c\/strong\u003e\u003c\/p\u003e\n\u003cstrong\u003ePáginas:\u003c\/strong\u003e 134\u003cbr\u003e\n\u003cstrong\u003ePrecio:\u003c\/strong\u003e 525.0\u003cbr\u003e\n\u003cstrong\u003eEstado:\u003c\/strong\u003e Nuevo\u003cbr\u003e\n\u003cstrong\u003ePeso:\u003c\/strong\u003e 0.174 kgs.\u003cbr\u003e\n\u003cstrong\u003eISBN:\u003c\/strong\u003e 978-958-49-6170-9\n\u003cp\u003eRosa Elena estaba sentada en el borde de un bote ju-gueteando con la arena blanca que tenía bajo sus pies. De vez en cuando alzaba la cabeza y dirigía la mirada hacia una bandada de gaviotas que volaban sobre las azules aguas del mar. En su rostro se notaba el disgus-to por la espera prolongada. Se veía fastidiada. Giró el cuerpo y me miró cuando me encontraba a unos diez metros de donde ella estaba. En el instante, unos mu-chachos pasaron frente a nosotros en una pequeña lancha invitando a pasear por solo dos pesos. Mien-tras, por la avenida iba cruzando el señor Sixto Carva-jalino, el primer carretillero que había tenido el pue-blo, cargando unos bultos de coco y haciendo crujirel eje que sostenía la rueda de su vieja carreta. Yo lo se-guí con la mirada hasta cuando dobló por la esquina siguiente.\u003c\/p\u003e","brand":"Editorial Torcaza","offers":[{"title":"Default Title","offer_id":42444303106216,"sku":"477626","price":525.0,"currency_code":"UYU","in_stock":true}],"thumbnail_url":"\/\/cdn.shopify.com\/s\/files\/1\/0526\/8960\/0680\/files\/POCI-9789584961709_POCI-_9789584961709.jpg?v=1775926232","url":"https:\/\/www.libreriapocho.com.uy\/products\/noche-de-luciernagas-francisco-atencia-gomez","provider":"Librería Pocho","version":"1.0","type":"link"}