{"product_id":"ni-gitanos-ni-ladrones-ni-murcianos-jesus-sanchez-martinez","title":"Ni gitanos, ni ladrones, ni murcianos... | Jesús Sánchez Martínez","description":"b'Jes\\xfas S\\xe1nchez Mart\\xednez'\u003cbr\u003e\n\u003cstrong\u003eb'Ni gitanos, ni ladrones, ni murcianos...'\u003c\/strong\u003e\u003cbr\u003e\nb'Tomo II. Hijos de la Violencia'\u003cbr\u003e\nb'Letrame'\u003cbr\u003e\n\u003cp style=\"color:red\"\u003e\u003cstrong\u003eLibro disponible en 5 dias hábiles.\u003cbr\u003e\u003c\/strong\u003e\u003c\/p\u003e\n\u003cstrong\u003ePáginas:\u003c\/strong\u003e 284\u003cbr\u003e\n\u003cstrong\u003ePrecio:\u003c\/strong\u003e 909.5\u003cbr\u003e\n\u003cstrong\u003eEstado:\u003c\/strong\u003e b'Nuevo'\u003cbr\u003e\n\u003cstrong\u003ePeso:\u003c\/strong\u003e 0.394 kgs.\u003cbr\u003e\n\u003cstrong\u003eISBN:\u003c\/strong\u003e b'9791370632533'\n\u003cp\u003eb'En el cruce, el choque y, tras este, los caminos se bifurcan.Para Pedro el quebranto:En el cuartelillo de Amposta, la tarde de su detenci\\xf3n; en el terrible interrogatorio al que lo sometieron, nada le preguntaron sobre el incendio, que probablemente ignoraban que hubiera ocurrido. Ellos ten\\xedan dos muertos en un pajar a medio kil\\xf3metro del cuartel, uno de ellos literalmente machacado a golpes y el otro desangrado; y a la resoluci\\xf3n de esos cr\\xedmenes se aplicaron. Le preguntaban por un dinero y joyas que cre\\xedan que fue el m\\xf3vil que lo llev\\xf3 a asesinar a los del coche, y les hab\\xeda robado. No, s\\xf3lo al principio, con los primeros golpes y zambullidas, si los mat\\xf3 \\xe9l; no, porque del crimen se confes\\xf3 autor en apenas dos horas. Le daba igual y, pens\\xf3 que, as\\xed dejar\\xeda de pegarle el guardia bajo y ancho.Para Manuel el comienzo de la fortuna... y seguir matando:Retrocediendo dos pasos en diagonal para esquivar la violenta acometida, saca, veloz, una mano del bolsillo del pantal\\xf3n, una mano que finaliza en una hoja met\\xe1lica, brillante y corva como una media luna musulmana en la oscuridad de la calle; describe con ella un arco de circunferencia que, cuando finaliza, del cuello del gigant\\xf3n de pelo negro rizado hace brotar un desmedido chorro de sangre. Se aparta el matador procurando no mancharse. Magnolia, amagada en el portal, con ojos excitad\\xedsimos, contempla la agon\\xeda del que hasta entonces fue su amante. Sale, mira a izquierda y derecha, hacia arriba a la ventana de la casa que ocupan los vecinos que volv\\xedan. Aunque tiene la persiana abierta, muestran la negra nada en su interior: no hay testigos, le parece. Limpia con un pa\\xf1uelo unas gotas que, sobre el rostro, de la mortal herida del Ma\\xf1o a Manuel han salpicado. Le pide la navaja, la limpia y guarda envuelta en el pa\\xf1uelo.-Buena has liado, chico. Vuelve a la pensi\\xf3n, -saca la mano del bolso con una llave -, abre la puerta de la escalera, que nadie te vea, y m\\xe9tete en la cama. Yo voy a la polic\\xeda.Le entrega la llave no sin detenerse a apretar apasionada su mano. Le ha trasmitido una pasi\\xf3n.'\u003c\/p\u003e","brand":"Letrame","offers":[{"title":"Default Title","offer_id":56062174429352,"sku":"1733372","price":909.5,"currency_code":"UYU","in_stock":false}],"thumbnail_url":"\/\/cdn.shopify.com\/s\/files\/1\/0526\/8960\/0680\/files\/POCI-9791370632533_POCI-_9791370632533.jpg?v=1790515478","url":"https:\/\/www.libreriapocho.com.uy\/products\/ni-gitanos-ni-ladrones-ni-murcianos-jesus-sanchez-martinez","provider":"Librería Pocho","version":"1.0","type":"link"}