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b'En el principio fue la Enciclopedia. El mundo era caos y confusi\xf3n. Reinaba en todas partes la oscuridad. Diderot y dAlembert dijeron entonces \xabHaya luz\xbb, y las Luces surgieron, separ\xe1ndose de las tinieblas. \xabHagamos la Enciclopedia\xbb dijeron despu\xe9s. La Enciclopedia entonces naci\xf3.Dise\xf1ada como una aut\xe9ntica maquinaria de guerra, la Enciclopedia tuvo la esperanza de ilustrar a mujeres y hombres, liber\xe1ndolos de sus ilusiones vanas, de sus supersticiones, de sus ideas preconcebidas, y permitirles tener acceso al conocimiento racional, siendo \xe9ste lo \xfanico que les proporcionar\xeda una comprensi\xf3n l\xfacida del mundo.Y en tanto que maquinaria de guerra contra el Antiguo R\xe9gimen, emple\xf3 un conjunto de estrategias epistemol\xf3gicas, las cuales fueron, en realidad, estrategias de combate pol\xedtico. No resulta exagerado afirmar que, a\xfan para nosotros, la Enciclopedia es toda ella una estrategia pol\xedtica, la m\xe1s extraordinaria de la Modernidad, por su car\xe1cter cr\xedtico y su car\xe1cter colectivo.Con esta selecci\xf3n de 128 art\xedculos, Ignacio D\xedaz de la Serna ofrece un repertorio emblem\xe1tico de los juicios que la Enciclopedia contiene sobre Am\xe9rica del Norte, a la vez que revela la importancia que la figura del salvaje americano tuvo en el imaginario social europeo durante el Siglo de las Luces.'