La trinchera realista | Josefina Lewin Velasco
$2.195,00
Disponibles: 10 últimas unidades
Sucursal Cantidad disponible
Cargando disponibilidad...

Josefina Lewin Velasco
La trinchera realista
Consignas de la plástica comunista chilena en la temprana Guerra Fría
RIL EDITORES

Libro disponible en 5 dias hábiles.

Páginas: 140
Precio: 2195.0
Estado: Nuevo
Peso: 0.213 kgs.
ISBN: 9789560117304

En este libro,...

  • Nombre: La trinchera realista | Josefina Lewin Velasco
  • Editorial: RIL EDITORES
  • Ttipo: Book
  • Publicado: 2025 / 11 / 06
  • Código: 9789560117304

Paga con:

masterpaypalshopify payvisa

Recibí tu entrega en 48 - 72 horas.

La trinchera realista | Josefina Lewin Velasco
- +
">
Josefina Lewin Velasco
La trinchera realista
Consignas de la plástica comunista chilena en la temprana Guerra Fría
RIL EDITORES

Libro disponible en 5 dias hábiles.

Páginas: 140
Precio: 2195.0
Estado: Nuevo
Peso: 0.213 kgs.
ISBN: 9789560117304

En este libro, Josefina Lewin estudia el desarrollo de la plástica del Partido Comunista de Chile en la época de la persecución anticomunista desatada por el presidente Gabriel González Videla (1948-1952), un tema que no ha sido lo suficientemente explorado por la historiografía del arte local hasta la fecha. Para esto, la autora pesquisa las trayectorias de ciertos artistas visuales que fueron consagrados en las esferas del Partido Comunista durante el período señalado principalmente José Venturelli, Carlos Hermosilla Álvarez, Julio Escámez y Pedro Lobos, a la luz de las reflexiones, debates y críticas de arte que circularon en las plataformas de esta agrupación política. La hipótesis que intenta sostener este libro es que, entre 1948 y 1952, los miembros del Partido Comunista instituyeron una política artística más o menos cohesionada, entendida esta no como una doctrina definida programáticamente, sino como un conjunto de principios o consignas que se ratifican de manera consistente a través de sus discursos y prácticas del arte. Estas consignas son paralelas a tres demandas que el Partido Comunista impone a sus artistas visuales: la de rehabilitar la relación entre el arte y la vida, la de producir obras realistas, y la de denunciar la injusticia sin renunciar al optimismo histórico del realismo socialista.