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b'Con el fin de eliminar su orgullo el autor, Togme Zangpo,rinde homenaje a su yidam, Chenrezig o Lokeshvara. Yidamen tibetano o ishta devata en s\xe1nscrito, deidad de meditaci\xf3nen espa\xf1ol, alude a aquello que est\xe1 muy cerca de la mente.Chenrezig, es la personificaci\xf3nde la gran compasi\xf3n de todoslos seres Iluminados, as\xed como la esencia de este texto. La grancompasi\xf3n es un estado mental que desea que los dem\xe1s selibren del sufrimiento y de sus causas. En realidad, los yidamsson objetos meditativos en el vajrayana, el tantrismo, la cimade la filosof\xeda budista. Cuando uno sabe c\xf3mo identificarsecon los distintos yidams y recita sus mantras, la mente delyogui se acerca a cualidades iluminadas. En nuestro caso loque, probablemente, est\xe1 m\xe1s cerca de nuestra mente son lasaflicciones enga\xf1osas de la ignorancia, la ira y el apego.Esta alabanza aparece al principio del texto porque, pordecirlo de alg\xfan modo, era como una especie de marketingantiguo: introduce el resultado que se obtendr\xe1 al poner enpr\xe1ctica estas estrofas con el fin de despertar inter\xe9s en el oyente'
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