La noche que cuelga de los tejados | Paul Díaz T.
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b'Paul D\xedaz T.'
b'La noche que cuelga de los tejados'
b'CAIM\xc1N EDITORES'

Libro disponible en 5 dias hábiles.

Páginas: 166
Precio: 2000.0
Estado: b'Nuevo'
Peso: 0.216 kgs.
ISBN: b'9789585265080'

b'La primera vez que la vi, ella ven\xeda caminando por...

  • Nombre: La noche que cuelga de los tejados | Paul Díaz T.
  • Editorial: CAIMÁN EDITORES
  • Ttipo: Book
  • Publicado: 2024 / 04 / 18
  • Código: 9789585265080

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La noche que cuelga de los tejados | Paul Díaz T.
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b'Paul D\xedaz T.'
b'La noche que cuelga de los tejados'
b'CAIM\xc1N EDITORES'

Libro disponible en 5 dias hábiles.

Páginas: 166
Precio: 2000.0
Estado: b'Nuevo'
Peso: 0.216 kgs.
ISBN: b'9789585265080'

b'La primera vez que la vi, ella ven\xeda caminando por la Avenida del R\xedo. Caminaba despacio e iba dejando a su paso una estela de corazones malheridos que colapsaban bajo el peso del sonido que produc\xedan sus pasos al estrellarse contra el pavimento. Vest\xeda botas de lluvia de color amarillo playa, un vestido azul marino y unas pecas que brillaban como estrellas negras en un cielo blanco leche. Ella era siempre el centro de las miradas, especialmente en d\xedas como aquel en que el sol se colaba a borbotones por entre las copas de los \xe1rboles y la luz le chorreaba por todas sus aristas y parec\xeda atravesarla lentamente. Su nombre era X. Al principio, cada vez que la ve\xeda quedaba mareado y tembloroso. ?Y: 9.13 cmLa primera vez que la vi, ella ven\xeda caminando por la Avenida del R\xedo. Caminaba despacio e iba dejando a su paso una estela de corazones malheridos que colapsaban bajo el peso del sonido que producia x 14.42 cm pasos al estrellarse contra el pavimento. Vest\xeda botas de lluvia de color amarillo playa, un vestido azul marino y unas pecas que brillaban como estrellas negras en un cielo blanco leche. Ella era siempre el centro de las miradas, especial- mente en d\xedas como aquel en que el sol se colaba a borbotones por entre las copas de los \xe1rboles y la luz le chorreaba por todas sus aristas y parec\xeda atravesarla lentamente. Su nombre era X. Al principio, cada vez que la ve\xeda quedaba mareado y tembloroso. Cuando X me pasaba cerca ya no pod\xeda respirar, se me formaba un vac\xedo hecho de peque\xf1os sustos en la mitad del alma y sent\xeda que me hab\xedan arrancado trozos de recuerdos.'