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b'Del inter\xe9s del libro pueden dar idea algunas de las consideraciones que en el siglo XIX hac\xeda Refugio Barrag\xe1n de Toscano, una novelista adelantada de su tiempo:[En M\xe9jico] la v\xedctima es la mujer: la educaci\xf3n es la causa. (...) Cuando la maestra [que educa a la mujer rica] se ve en la necesidad de dar cuenta a sus padres de la desaplicaci\xf3n de la ni\xf1a, ellos contestan: Que no se la mortifique, que se la deje hacer lo que quiera y pueda, porque el aprendizaje no le hace falta. [A la mujer de clase media] se le da una educaci\xf3n doble, esto es, como pobre y como rica. [La mujer del pueblo y la india] no recibe m\xe1s educaci\xf3n que la del trabajo. [Los norteamericanos ven] en la instrucci\xf3n de la mujer un timbre leg\xedtimo de gloria para el verdadero progreso. Y tan grande y tan noblemente es considerada la personalidad de la mujer, que puede gozar cualquier destino del Estado. (...) \xbfHabr\xe1 en otra parte del globo mujer alguna que pueda competir en grandeza, con una mujer formada por este modelo, bajo el influjo de las leyes de su pa\xeds? [La mujer] ama porque necesita amar para vivir, y vive para amar. (...) El hombre es superior a la mujer en fuerza f\xedsica; la mujer es superior al hombre en fuerza moral. La fuerza f\xedsica sufre descalabro cuando el cuerpo padece; la fuerza moral se vitaliza con los dolores y acompa\xf1a al alma hasta la tumba. (...) Las enamoradas duermen poco.'