Tu carrito esta vacio.
Libro disponible en 5 dias hábiles.
b'Se produce hoy un movimiento que tiene por objeto desprender el derecho de las f\xf3rmulas puramente abstractas que, para el vulgo, al menos, parecen sustraerle al contacto de la vida. No cabe duda de que el derecho civil sufrir\xe1, m\xe1s tarde o m\xe1s temprano, una transformaci\xf3n de este g\xe9nero. Entre tanto la evoluci\xf3n principia por el derecho penal; y puede decirse que comienza de un modo atrevido.Se explica f\xe1cilmente, por otra parte, que haya sido este elegido como terreno de experiencia.De todas las leyes que presiden a la organizaci\xf3n de las sociedades es, en efecto, seguramente, la m\xe1s antigua y la m\xe1s ineluctable, la ley de defensa social, en cuya virtud todo organismo, todo agregado de seres vivos, rechaza instintivamente los elementos que se niegan a someterse a las condiciones de su existencia propia, le atacan abiertamente o dificultan su desarrolla vital.Ahora bien; el derecho penal no es otra cosa. Es la traducci\xf3n en el dominio de las leyes positivas de las necesidades de defensa social; o m\xe1s bien es como el instrumento mismo de defensa social acomodado a las exigencias de la idea de justicia.Porque la sociolog\xeda, no hay que cansarse de repetirlo, no es solamente una coordinaci\xf3n de hechos de observaci\xf3n; por lo mismo que es una ciencia social, la ciencia social, por excelencia, debe tener al hombre por objeto, a la vez que por sujeto activo. Se estudia, sin duda, en las condiciones del grupo organizado en que vive; pero las leyes que descubre se refieren al hombre, en cuanto debe realizarlas. Y as\xed es como en sociolog\xeda el hombre es a la vez objeto y sujeto de la ciencia: esta debe, pues, aceptarlo, no solo con sus propiedades sociales, sino en todo el conjunto de su ser psicol\xf3gico.RAYMOND SALEILLES'