Tu carrito esta vacio.
Libro disponible en 5 dias hábiles.
b'En 1854 Allan Kardec, seud\xf3nimo de Hippolyte L\xe9on Denizard Rivail, oy\xf3 hablar por primera vez del fen\xf3meno de las \xabmesas parlantes\xbb, al que solo empez\xf3 a conceder cr\xe9dito tras haber sido testigo, en mayo de 1855, de inexplicables fen\xf3menos relacionados con mesas ambulatorias y giratorias o \xabdanzantes\xbb, as\xed como con la llamada \xabescritura autom\xe1tica\xbb. Persuadido de la existencia de una regi\xf3n espiritual habitada por almas inmortales desencarnadas con las que era posible comunicarse, Kardec se decidi\xf3 a examinar una voluminosa colecci\xf3n de escritos psicogr\xe1ficos que le proporcionaron amigos espiritistas interesados en su juicio y empez\xf3 a asistir con regularidad a sesiones, preparado siempre con una serie de preguntas que le eran respondidas de \xabmanera precisa, profunda y l\xf3gica\xbb, a trav\xe9s de los sujetos a los que el espiritismo denomina \xabm\xe9diums\xbb, porque act\xfaan como intermediarios en las comunicaciones con las supuestas almas desencarnadas. Toda esta materia, debidamente \xabrepasada y corregida\xbb por la entidad espiritual que se identific\xf3 como \xabla Verdad\xbb, sirvi\xf3 de base al cuerpo de doctrina de El libro de los esp\xedritus, su obra aparecida en 1857, cuya primera edici\xf3n se agot\xf3 en pocos d\xedas, lleg\xe1ndose a la decimosexta en vida del autor. '
I agree to the terms of service