Tu carrito esta vacio.
Libro disponible en 5 dias hábiles.
b'\xbfCu\xe1l es el origen de las aparentes discrepancias b\xedblicas? \xbfDe qu\xe9 fuentes surgen? \xbfPor qu\xe9 hallamos pasajes que parecen discordantes? Las \xabdiscrepancias\xbb de las Escrituras son una realidad y tienen indudablemente el prop\xf3sito de constituir una poderosa prueba incidental de que no hubo confabulaci\xf3n entre los escritores sagrados, sino que el Esp\xedritu de Dios estaba inspirando y controlando su desarrollo. Este libro es un auxiliar imprescindible para todo ex\xe9geta de la Biblia. El t\xedtulo de esta obra llama la atenci\xf3n, puesto que, haciendo honor a la tem\xe1tica de la obra, el propio t\xedtulo parece ya, en si mismo, un poco contradictorio: \xabdificultades y aparentes contradicciones\xbb. \xbfAparentes? Si son aparentes \xbfporque preocuparse de ellas y dedicarles toda una extensa obra de referencia y consulta de casi seiscientas p\xe1ginas? A fin de cuentas, una cosa aparente es algo que en realidad no existe. Y si no existe, no hace falta preocuparse por ella. Precisamente sobre esta aparente contradicci\xf3n gira todo el prop\xf3sito y objetivo de la obra. La Biblia es Palabra Inspirada de Dios. Y como a tal, ni puede contradecirse ni se contradice. Sin embargo, ning\xfan estudioso sincero e inteligente de las Escrituras negar\xe1 que en ella aparecen numerosas \xabdiscrepancias\xbb, esto es, afirmaciones que, tomadas a primera vista, entran en conflicto entre s\xed y parecen contradecirse. Este hecho ha sido reconocido, en mayor o menos grado, por eruditos cristianos de todas las edades. Ya los Padres de la Iglesia, tanto antenicenos Origenes como posnicenos Cris\xf3stomo, Agust\xedn se refieren a estas contradicciones. Y el gran te\xf3logo reformado Carlos Hodge cuya Teolog\xeda Sistem\xe1tica hemos comentado anteriormente afirma que: \xabSe precisar\xeda no de un vol\xfamen, sino de vol\xfamenes para considerar todos los casos de pretendidas discrepancias en la Biblia\xbb Textos y pasajes b\xedblicos donde se afirma algo que, despu\xe9s, otro pasaje, o pasajes aparentemente desmiente o contradice. Raro es el creyente que, en una u otra ocasi\xf3n, no se ha visto confrontado con alguna de esas supuestas contradicciones por alg\xfan incr\xe9dulo que ha intentado con ello ponerle en r\xeddiculo y cuestionar su fe Es probable que en alguna ocasi\xf3n alguien nos haya venido con la t\xedpica cuesti\xf3n pueril de comparar los textos de Gn. 1:3 \xabY vio Dios todo lo que hab\xeda hecho, y he aqu\xed que era bueno en gran manera\xbb con el de Gn. 6:6 \xabY se arrepinti\xf3 Jehov\xe1 de haber hecho al hombre en la tierra, y le doli\xf3 en su coraz\xf3n\xbb. Si tomamos estos textos fuera de su contexto, sin hacer menci\xf3n del intervalo de tiempo que los separa, podemos concluir, que la Biblia se contradice y hace aparecer a Dios como simult\xe1neamente satisfecho e insatisfecho con sus obras. Pero qui\xe9n afirma tal cosa, olvida, que entre ambos pasajes hubo un largo per\xedodo de tiempo en el que tuvo lugar la ca\xedda del hombre y una progresiva corrupci\xf3n de la raza humana. Una vez el hombre hubo ca\xeddo, Dios no pod\xeda ya estar satisfecho con \xe9l, a menos que hubiera habido tambi\xe9n un cambio correspondiente en Dios. Esta es una discrepancia f\xe1cil de contestar; las diferencias de fecha y circunstancia la aclaran perfectamente.'