Cuatro Viejas Historias para Leer al Amor de la Lumbre | Jesús López Garañeda Agotado
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b'Jes\xfas L\xf3pez Gara\xf1eda'
b'Cuatro Viejas Historias para Leer al Amor de la Lumbre'
b'Vision Libros'

Libro disponible en 5 dias hábiles.

Páginas: 176
Precio: 605.0
Estado: b'Nuevo'
Peso: 0.25 kgs.
ISBN: b'9788498860405'

b'Tordesillas ha tenido siempre historias, leyendas, chismes...

  • Nombre: Cuatro Viejas Historias para Leer al Amor de la Lumbre | Jesús López Garañeda
  • Editorial: Vision Libros
  • Ttipo: Book
  • Publicado: 2023 / 12 / 21
  • Código: 9788498860405

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Cuatro Viejas Historias para Leer al Amor de la Lumbre | Jesús López Garañeda
b'Jes\xfas L\xf3pez Gara\xf1eda'
b'Cuatro Viejas Historias para Leer al Amor de la Lumbre'
b'Vision Libros'

Libro disponible en 5 dias hábiles.

Páginas: 176
Precio: 605.0
Estado: b'Nuevo'
Peso: 0.25 kgs.
ISBN: b'9788498860405'

b'Tordesillas ha tenido siempre historias, leyendas, chismes e invenciones que los viejos contaban a sus familiares y amigos cuando \xe9stos se reun\xedan, una vez acabadas las labores y trabajos de las jornadas, alrededor de los hogares, en el mayor de los casos, sencillos y austeros. Tan s\xf3lo la palabra era el medio por el que las personas conoc\xedan de sus vidas y de las ajenas. Nada hab\xeda, ni un medio t\xe9cnico y a\xfan quedaban muchos a\xf1os para que aparecieran los fant\xe1sticos audiovisuales de los que ahora nos servimos abundantemente. Por eso es importante acceder a un \xe9poca en que las vivencias estaban arraigadas en lo m\xe1s hondo de la vida de cada persona, orientaban las opiniones y ejerc\xedan actuaci\xf3n vital como imagen moral, muestra a seguir o actitud a rechazar en todos y cada uno de nosotros . Arrobadamente chicos y grandes en silencio reverencial escuchaban de labios del pater familias o de aquel mayor mejor dotado para la narrativa oral la historia del ayer o del antesdeayer, produciendo a la concurrencia una ben\xe9fica asimilaci\xf3n de su ense\xf1anza, tras estimular la imaginaci\xf3n, y creando en cada cual una idea que le servir\xeda a buen seguro para desarrollar despu\xe9s su propia actividad vital. Si ya los juglares entretuvieron las jornadas de la gente, cantando canciones, contando historias, chanzas o sucedidos por medio del verso y de la retah\xedla asimilable y de f\xe1cil aprendizaje por aquellas plazas de los pueblos, hoy los creadores de narraciones, dotados por la Providencia de esta habilidad para fabricar las historias, contarlas a los dem\xe1s y escribirlas en una hoja de papel o en la moderna pantalla del ordenador, son los sustitutos, relevos fieles de aqu\xe9llos, renuevos de palabras hiladas con la misma intenci\xf3n que anta\xf1o. Estas CUATRO VIEJAS HISTORIAS PARA LEER, para recordar, o simplemente para entretener unos momentos, est\xe1n basadas en hechos tangibles, en sucesos m\xe1s o menos conocidos por la gente, con personajes ficticios, so\xf1ados o evocados aunque tambi\xe9n los hay reales y ciertos. All\xe1 por los a\xf1os 60 se inclu\xedan entre las tabletas de chocolate breves cuentecillos editados en tama\xf1o menudo que sirvieron en muchos casos para leer las primeras letras no obligadas a muchos de los ni\xf1os de entonces. Los ejemplares eran intercambiados, una vez le\xeddos y conocidos, entre otros chiquillos que tambi\xe9n gustaban de la belleza de toda palabra escrita: El Museo del chocolate en la localidad maragata de Astorga guarda entre sus vitrinas las pruebas de cuanto digo y muchos de estos cuentecillos editados en pocas hojas sirvieron de ejemplo para crear un tipo de narraci\xf3n breve, somera, entretenida y did\xe1ctica a la vez. Recuerdo, y perd\xf3neseme la autocita y disgregaci\xf3n, que una tarde que estuve castigado en el Colegio del Amor de Dios, obligado a permanecer sentado en una silla por una severa monja, en la sala en donde los viejos del asilo pasaban las horas mirando la vega del Duero y aguardaban la cena, entre toses, paseos, silencios, flemas y ahogos, me le\xed y rele\xed nueve de aquellos cuentecillos, hasta que llegaron a mi rescate cuando ya la noche abrigaba el pueblo con su manto de negrura y la monja record\xf3 en donde me ten\xeda confinado. De all\xed creo que me surgi\xf3 la afici\xf3n por las letras, por escribir y contar, pues ellas me sirvieron de b\xe1lsamo y alivio en el castigo y en la contrariedad. Los cuentos, las narraciones, casi siempre tienen un poso de realidad entre su relato: Los p\xe1rrafos nos sirven como estructura para acometer la obra pretendida de transmitir una idea, servir de ense\xf1anza o acaparar la atenci\xf3n del lector haciendo revivir en \xe9l y en su sentimiento lo que le gustar\xeda haber podido mostrar. Por eso he elegido esta modalidad de exposici\xf3n. Es breve, conciso y compendia en pocas palabras la transmisi\xf3n de las ideas, conjeturas o pensamientos. Comunicaci\xf3n viva, de siempre, en estado puro, de palabra escrita a palabra le\xedda. Estas CUATRO VIEJAS HISTORIAS PARA LEER, limitadas y reducidas quieren recoger en primer lugar el sentido inmutable de la amistad entre personas (EL SACRIST\xc1N); la silenciosa y extra\xf1a situaci\xf3n de quien queda solo ante la muerte (MATANZA DE CASTILBLANCO); el arraigo a la religiosidad popular entre los sencillos (ABABOL DE CASTILLA, MILAGRO DE SAN BLAS, LA VIRGEN DE LAS NIEVES, LA PERALA DE VELLIZA, EL HUMILLADERO DE VILLAVIEJA Y LA M\xc1S PEQUE\xd1UELA) y los avatares de una vida normal que se ve asediada por condicionamientos externos (EL SUCESO DE LA CALLEJA DEL FUELLE). Del c\xf3ctel generoso de todas ellas sale el engarce com\xfan que las enlaza, las une y las hace particularmente un todo: Vivencias interesadas hechas palabra sentida y contada para entretener un rato a quien leyere.'