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b'A lo largo de la historia de la humanidad la visi\xf3n acerca de la ni\xf1ez fue cambiando, y tambi\xe9n el comportamiento de los adultos hacia los ni\xf1os. Hoy muchos ni\xf1os enfrentan, desde temprana edad, diferentes situaciones de dolor, las cuales hacen que pierdan su inocencia, espontaneidad, ingenuidad y credulidad. En muchos casos estas situaciones que el ni\xf1o enfrenta dejan grandes surcos en sus emociones, rastros en el cuerpo y endurecen su esp\xedritu. Al mirarles vemos rostros avejentados, miradas perdidas, posturas cansadas, manos lastimadas.Estas im\xe1genes de despojos humanos, a quienes muchas veces encontramos durmiendo a la entrada de los subterr\xe1neos, pidiendo moneditas en las calles, juntando basura a altas horas de la noche o, simplemente, esperando a que abra la escuela, no para estudiar, sino para comer un plato de comida Estas y muchas otras im\xe1genes, nos muestran que hay ni\xf1os en nuestra sociedad viviendo en situaci\xf3n de riesgo, pobreza y dolor al l\xedmite.Hay tambi\xe9n otros ni\xf1os. No est\xe1n en situaci\xf3n de riesgo, pero sufren en silencio y no encuentran quien los escuche ni quien ore por ellos.Como siervos y siervas de Jes\xfas fuimos llamados para hacer una tarea integral con los m\xe1s peque\xf1os del reino; por lo tanto, no podemos estar alejados de sus necesidades. Y debemos tener en claro que el maestro de ni\xf1os ayuda no solo al ni\xf1o, sino tambi\xe9n a su familia. Tener un minuto para escuchar al ni\xf1o y tomarnos un minuto m\xe1s para orar por \xe9l y su familia, marca la diferencia del maestro. En cambio, dar una lecci\xf3n como si fuera una historia que sucedi\xf3 hace mucho tiempo y no tener la visi\xf3n de que Dios, por medio de Jes\xfas, tiene hoy el mismo poder transformador que hace cientos de a\xf1os atr\xe1s, es limitar el poder permanente de Dios y la esperanza en la vida de las personas.Maestro, te animo hoy a hacer realidad tu amor por Jes\xfas, y a renovar tu fe y confianza en quien te eligi\xf3 y convoc\xf3 para esta hermosa tarea de ser un pastor-maestro de ni\xf1os.Lev\xe1ntate, da voces en la noche, al comenzar las vigilias; derrama como agua tu coraz\xf3n ante la presencia del Se\xf1or; alza tus manos a \xe9l implorando la vida de tus peque\xf1itos, que desfallecen de hambre en las entradas de todas las calles Lamentaciones 2:19'