Tu carrito esta vacio.
Libro disponible en 5 dias hábiles.
b'La tesis de este libro es sencilla: durante muchos siglos la Iglesia ha sido profundamente democr\xe1tica y ha tenido usos participativos que se perdieron en la segunda mitad del s. XX. En \xe9pocas pasadas, los obispos eran nombrados democr\xe1ticamente, ten\xedan un contrapeso de gobierno en el cabildo, no pod\xedan hacer nombramientos a dedo porque lo imped\xedan los c\xe1nones. No todas las decisiones proven\xedan de Roma, sino que part\xedan de las Iglesias locales a trav\xe9s de cabildos y reyes. En siglos anteriores, los laicos no toleraban las compraventas ocultas de cl\xe9rigos, fundaban templos y eran patronos de los mismos, nombraban a sus sacerdotes, se asociaban en cofrad\xedas al margen de la inspecci\xf3n episcopal, y las mujeres lideraban movimientos espirituales o participaban de las decisiones de las di\xf3cesis regionales. Lo m\xe1s confuso es que la idea que permanece en la mente de muchos cat\xf3licos es exactamente la contraria: a saber, que los Papas u obispos medievales eran desp\xf3ticos y que los laicos no participaban de la vida eclesial, algo que supuestamente cambi\xf3 a finales del s. XX. De una manera \xe1gil y sencilla, el autor nos propone una revisi\xf3n hist\xf3rica de estos t\xf3picos.'
I agree to the terms of service