Tu carrito esta vacio.
Libro disponible en 5 dias hábiles.
b'"Contrafilosof\xedas de la evaluaci\xf3n" es otra vuelta de tuerca que nos revela y recuerda la confusi\xf3n del rendimiento con la educaci\xf3n. Su fuerza permite una cr\xedtica de la raz\xf3n evaluadora no solamente en pedagog\xeda sino en el mundo que estamos viviendo. Si la racionalidad del evaluar regula la escolaridad y se disfraza de ense\xf1anza, el c\xe1lculo, la medida, el n\xfamero o la letra que el juez/maestro/profesor dispone para evaluar y castigar, citando la expresi\xf3n del propio Facundo, muestra c\xf3mo ciertas pedagog\xedas (se) rinden para la eficacia y, al hacerlo, destituyen la aventura, el deleite, el entusiasmo, el placer de pensar. Cuando m\xe1s informaci\xf3n, menos pensamiento. Con la tecnolog\xeda industrial del entretenimiento (televisi\xf3n con 800 canales m\xe1s las tabletas y los tel\xe9fonos i que nos esclavizan en las v\xedas m\xfaltiples de la informaci\xf3n) y sus apoyaturas institucionales, actanciales, pol\xedticas y econ\xf3micas, el raciocinio evaluador cumple sin descanso su funci\xf3n: producir subjetividades usuarias, atontadas y adormecidas, que ya no preguntan, no piensan y entregan su alma.Si el pulso pedag\xf3gico formal es econ\xf3micamente dominante, las pedagog\xedas sin rendici\xf3n ense\xf1an que la educaci\xf3n no tiene por qu\xe9 serlo. El raciocinio evaluador es tenaz, pero no es infalible. La desobediencia epist\xe9mica de las contrafilosof\xedas nos permite y permitir\xe1 retomar la m\xfasica y la alegr\xeda del pensar y del conversar, de espaldas a la racionalidad de la evaluaci\xf3n reducida a su propio reducto corporativo. Aunque tambi\xe9n si vemos c\xf3mo la raz\xf3n de evaluar es o se hace, percibiremos que su espacio-tiempo no es el de la vitalidad del discurrir y del educar.'