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b'"Debo confesar que en toda mi actividad de romanista y de civilista, sobre todo en el presente volumen, he intentado rehuir aquel abstractismo jur\xeddico, en un tiempo absolutamente dominante, pero que quiz\xe1 ahora va declinando, por el que la ciencia del Derecho construye conceptos fundamentales e instituciones singulares bajo un perfil esencialmente l\xf3gico, sin considerar que el Derecho es siempre adherente a la realidad social, que no obedece a nuestros esquemas.\nCon esto niego la racionalidad no del Derecho, sino de la realidad de la vida.\nLa dogm\xe1tica abstracta, v\xe1lida para todo tiempo y para todo lugar, ayuda como orientaci\xf3n general a fines de una gen\xe9rica identificaci\xf3n del Derecho y de las singulares instituciones. Pero lo que cuenta y constituye objeto de la ciencia del Derecho es la dogm\xe1tica positiva, esto es, aquella que se adhiere a un determinado ordenamiento positivo.Con esto intento presentar no una profesi\xf3n metodol\xf3gica, que, como he dicho, m\xe1s que ociosa ser\xeda anticient\xedfica, sino la identificaci\xf3n de la ciencia jur\xeddica, de modo que evite el traspasar la frontera a otros campos, que son extra\xf1os a ella o no agotan nuestra ciencia.\nPreciosa es a este prop\xf3sito la ense\xf1anza de los juristas romanos, que han tenido el m\xe9rito de enunciar conceptos verdaderamente universales, cuando consideran la ciencia del Derecho como vera philosophia, esto es, filosof\xeda de la realidad, en contraposici\xf3n a la philosophia simulata, que se manifiesta y se discute por v\xeda de abstracci\xf3n. La ant\xedtesis es, por tanto, entre realidad y abstracci\xf3n".Biondo Biondi.'