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b'"Para los romanos, la jurisprudencia no es ciencia, en el sentido de b\xfasqueda de una verdad objetiva, ni especulaci\xf3n abstracta en torno al ordenamiento jur\xeddico, sino m\xe1s bien la actividad intelectual dirigida a conseguir lo que es justo y oportuno en la convivencia social. No al azar hablan de iurisprudentia. La prudentia, en rigor, no es la sapientia, la s?f?a, el conocimiento en s\xed, sino m\xe1s bien la f????s?? que consiste, como dice Cicer\xf3n, en la rerum expetendarum fugiendarum scientia, es decir, arte dirigido a alcanzar unas cosas y evitar otras.\nLa prudentia iuris no tiene fin especulativo, sino pr\xe1ctico, a saber, sugerir el buen obrar en el campo del Derecho. Por esto se pudo definir como divinarum atque humanarum rerum notitia, iusti atqu, e iniusti scientia. Esta definici\xf3n, que hac\xeda re\xedr a Ludovico Antonio Muratori y a Barnaba Brissonio, es ciertamente sorprendente. Se ha intentado explicarla hist\xf3ricamente, recordando precedentes filos\xf3ficos, y tambi\xe9n la vieja confusi\xf3n entre derecho y religi\xf3n.\nLos juristas romanos no son hombres excepcionales, ni su l\xf3gica es mucho m\xe1s grande que la nuestra. Tuvieron solo el m\xe9rito excepcional de haber creado un mecanismo, un sistema, un m\xe9todo perfectamente id\xf3neo para conseguir su fin. En esto fueron maestros insuperables; y es precisamente la jurisprudencia la que, aun a trav\xe9s de las transformaciones jur\xeddicas, representa siempre la parte viva e interesante del derecho romano, la fuente perenne de experiencias \xfatiles".\nBiondo Biondi.'