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b'Tratar la historia de la medicina en un breve libro parece una utop\xeda, o bien minimizarla, dado que su extensi\xf3n podr\xeda abarcar una enciclopedia. Algunos destacados autores han realizado, con gran \xe9xito, esta labor. Pero el inter\xe9s del mismo es darle el valor de una tarea inici\xe1tica, aquella que sirva como introductoria al tema o sea \xfatil para alumnos y m\xe9dicos interesados en el t\xf3pico.El mundo cultural, como verdad de Perogrullo, esta cambiando a pasos acelerados en el \xfaltimo tiempo. La medicina y el ejercicio profesional esta sufriendo una mutaci\xf3n. Hasta la empat\xeda del m\xe9dico, que hizo que Michel Balint manifestara que el m\xe9dico es medicina, est\xe1 perdiendo vigor. En realidad nunca, hasta el siglo pasado, la medicina fue una ciencia y esto tiene el significado de un gran cambio.La investigaci\xf3n, poni\xe9ndole freno a la supercher\xeda, los ritos religiosos y las creencias ex\xf3ticas, entre muchas otras cosas, comenz\xf3 a afianzarse a trav\xe9s de sus iniciadores: Claude Bernard obsesionado por la investigaci\xf3n y Louis Pasteur que, no siendo m\xe9dico, tuvo la virtud de haber logrado m\xe1s que cientos de ellos.A inicios del siglo XX, casi todos los pa\xedses, cambiaron la perspectiva y comenzaron a otorgarle a la medicina su car\xe1cter de ciencia. La Argentina tuvo dos pioneros que no conviene omitirlos: Cristofredo Jacob y Bernardo Alberto Houssay. Hoy ya podemos decir que la medicina es una ciencia. Ello obliga a admitir que el \xfaltimo cap\xedtulo de este breve libro deber\xeda ocupar la mayor parte de sus p\xe1ginas y es probable que, en alg\xfan momento, as\xed sea.'