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b'Amelia Corradi de Van Halen escribe sus historias envueltas en lenguaje rom\xe1ntico, casi comentando los sucesos como un periodista as\xe9ptico, pero su propuesta bondadosa se evapora por los datos fr\xedos y distantes que describe. Sorprende que en pleno siglo XIX pueda una mujer en Espa\xf1a escribir con la mordacidad que lo hace Amelia Corradi, siendo, adem\xe1s, una mujer\xa0 perteneciente a la clase media; pues su padre fue pol\xedtico y escritor como tambi\xe9n su hermano, y era, adem\xe1s, esposa de un afamado artista oficial. Hemos recogido varios textos de Amelia Corradi en un mismo volumen; relatos, poes\xedas y un manifiesto feminista. Resulta de especial crudeza su historia sobre \xabLos novios en Sanl\xfacar\xbb, donde los tintes folcl\xf3ricos sirven para te\xf1ir h\xe1bitos brutales, o la descripci\xf3n desapasionada de \xabEl contrabandista\xbb, retrato descarnado de un desalmado profesional, que muchos ensalzan como un personaje rom\xe1ntico. Su texto titulado \xabLos derechos de la mujer\xbb, es un escrito sarc\xe1stico desde una perspectiva revolucionaria de la \xe9poca y tambi\xe9n de hoy. Otras historias y poemas recogidos en este breve tomo ayudan a comprender el pensamiento valiente de esta extraordinaria mujer. Leer a Amelia Corradi es una sorpresa grata y una necesidad hist\xf3rica.\xabLa lectura de los textos de Amelia Corradi sorprende, porque su intencionada simplicidad contiene una dura reflexi\xf3n sobre la condici\xf3n de la mujer a mediados del siglo xix, nada distante del estatuto del que gozan hoy, culminado por los asesinatos de mujeres que se perpetran casi diariamente en nuestra sociedad democr\xe1tica, donde \xabla mujer, con la pata quebrada y en casa\xbb es un dicterio que prevalece sobre consejas religiosas, leyes edulcoradas y educaci\xf3n amaestrada. \xa0AMELIA CORRADI fue una mujer comprometida con sus ideas contra las corrientes conservadoras. Su escritura es pulcra, sencilla, pero llena de graves acusaciones. Sus ideas solo tuvieron acogida entre los corondeles de las p\xe1ginas de diarios y revistas. De ah\xed, su lugar natural, hemos tomado los textos que aqu\xed publicamos para alzar su nombre con todo el respeto que merece\xbb.'